React es brillante.
¿Pero lo necesitas todo?
Los frameworks SPA como React revolucionaron el desarrollo web. La idea es simple: el navegador descarga la aplicación entera como JavaScript y la ejecuta en el cliente. Todo ocurre ahí: el routing, el renderizado, la gestión del estado.
El problema aparece cuando aplicamos ese modelo a sitios que, en su mayor parte, solo muestran contenido. Un blog. Una landing. Una página de documentación. El usuario no necesita una aplicación interactiva — necesita leer.
Antes de mostrar una sola línea de texto, el navegador tiene que descargar, parsear y ejecutar cientos de kilobytes de JavaScript. El contenido espera.